30 mayo 2012

¿Casada conmigo misma?


La boda más rara del mundo: 100 mujeres se casan consigo mismas

Hay bodas para todos los gustos, pero hasta el momento no habíamos visto una igual: las socias fundadoras de la Asociación Cien Solteras por Amor Propio se han casado consigo mismas bajo el lema "quererse a una misma es amor de verdad".

"Tras varios fracasos sentimentales me he dado cuenta de que soy la persona a la que más quiero en este mundo. Así que he decidido formalizar mi relación personal y demostrarle al mundo que yo soy mi media naranja y mi naranja entera", declaró una de las novias.

La boda de las cien solteras tuvo lugar en el edificio Burj Khalifa, uno de los rascacielos más altos del mundo conocido como la torre de Dubai y, tras la ceremonia, celebraron su matrimonio con ellas mismas saltando todas juntas en ala delta.

Champú de caballo ¿apto para personas?


La que piense que las tendencias son propiedad exclusiva de la moda está muy equivocada. La cosmética y la estética tienen sus propios productos estrella que cada temporada se agotan en los lineales de supermercados y centros de belleza.

El último y más controvertido caso ha sido el del champú de caballo. La polémica está servida: hay quienes se echan las manos a la cabeza por permitir el uso de un producto animal en humanos, mientras que otros y otras lo apoyan, siempre y cuando se teste dermatológicamente.

Qué es el champú de caballo


Tal y como su nombre indica, este champú es empleado para limpiar y acondicionar la crin de los caballos. Las colas de caballo requieren de un cuidado exhaustivo, sobre todo las de aquellos ejemplares que compiten o realizan exhibiciones. El champú animal contiene biotina. La biotina es un tipo de vitamina nutritiva también conocida como vitamina B7, B8 o H. Los análisis realizados en torno a la misma coinciden en que tiene diferentes funciones, como intervenir en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas, proteínas, purinas y aminoácidos.

Champú de caballo para personas


Como tampoco comerías comida de perro o gato, usar un champú para caballos no es recomendable bajo ningún concepto. Por lo menos, no el que se vende en centros veterinarios y está destinado únicamente para su uso en animales.

Este champú tiene componentes más agresivos que tienen como función cuidar el cabello animal, no el humano. En personas, pueden causar reacciones alérgicas, problemas tópicos y un deterioro progresivo de la melena.

Sin embargo, el champú de caballo para personas que abanderó Mercadona y ahora lanzan diferentes marcas sí puede usarse en personas ya que está testado dermatológicamente y por lo tanto es apto. La polémica surge en torno a la eficacia y a las presuntas bondades del mismo.

Tres falsas verdades sobre el champú de caballo


Al champú de caballo se le han atribuido infinidad de propiedades y ventajas que, según la OCU y expertos médicos, no son tales:

- El champú de caballo frena la caída del cabello: Falso. Pese a que la biotina tiene propiedades reconocidas a nivel científico, no se ha demostrado que se absorba por vía cutánea por lo que en ningún caso evita la caída del pelo. Así lo ha afirmado recientemente Sergio Vañó Galván, dermatólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y de la Clínica Grupo de Dermatología Pedro Jaén.

- Es un eficiente crece-pelo que nutre la melena: Falso. Sucede lo mismo que con la caída del cabello, usando el champú de caballo para personas no acelerarás el crecimiento de tu pelo. Por muchas vitaminas que contenga, no se absorben por el cuero cabelludo y no llegan al folículo piloso. Para tratar este tipo de problemas es mejor acudir a centros especializados.

- Tiene contraindicaciones en su uso: Falso. Una cosa es que el champú de caballo no evite la caída del cabello y otra bien distinta es que su uso sea nocivo para la salud. Juan Ferrando, de AEDV, asegura que mientras un análisis en el ph no muestre lo contrario su uso no está contraindicado. Es como usar una mascarilla o cualquier otro producto para el cabello.

En definitiva, si no quieres resistirte a la moda del champú de caballo, puedes probarlo; pero sólo el que venden en supermercados o centros de estética. En Mercadona, el bote de un litro cuesta 8,5 .

Por último: no arriesgues la salud de tu cabello aplicando el de uso veterinario, puede ser peor el remedio que la enfermedad. Y tampoco esperes un milagro porque por desgracia no existe.

Fuente: Diariofemenino

República Dominicana celebra Día de la Libertad; 51 aniversario del ajusticiamiento del dictador Rafael L. Trujillo

Santo Domingo.- El pueblo dominicano conmemora hoy, 30 de mayo, el Día de la Libertad, y el 51 aniversario del ajusticiamiento del dictador Rafael L. Trujillo, acontecimiento que tuvo lugar gracias a una vasta conspiración integrada por diversos grupos (uno de acción, otro político y otro militar), que tenían la responsabilidad primero de ajusticiar al tirano y luego, de proceder a una segunda fase consistente en apresar a la familia Trujillo y a sus principales epígonos con el fin de provocar un recambio en la cúpula política y militar del régimen.

Dentro de los grupos que conformaban el complot, el llamado “grupo de acción o de la avenida”, era el responsable de llevar a cabo la ejecución del tirano. Los principales líderes de la conjura habían obtenido la información de que cada miércoles Trujillo, habitualmente, viajaba a su pueblo natal y sobre la base de ese dato confiaron en que la delicada y arriesgada misión tendría lugar a mediados de semana.

Pero el destino quiso que tal acontecimiento sucediera un martes, circunstancia fortuita que provocó que por lo menos tres de los miembros originales del grupo de acción se vieron imposibilitados de participar en el tiranicidio.

Los hombres de la avenida
El grupo de acción que iría a la avenida estaba conformado por nueve personas, que se distribuirían en tres vehículos, pero en vista de que fue necesario actuar con inusitada precipitación antes del día previsto, solo siete de los hombres que tenían la encomienda de fulminar a tiros al tirano se encontraban disponibles en la ciudad de Santo Domingo.

Los hombres de la avenida fueron Antonio de la Maza, Antonio Imbert Barrera, Salvador Estrella Sadhalá, Amado García Guerrero, Pedro Livio Cedeño, Huáscar Tejeda Pimentel y Roberto Pastoriza Neret, los cuales, por lo menos en tres ocasiones (los días 17, 24 y 25 de mayo), intentaron fallidamente enfrentarse al dictador, que extrañamente varió su itinerario en cada ocasión.

La emboscada final
Tan pronto Antonio de la Maza recibió la noticia de que esa noche “el hombre” iría a San Cristóbal, procedió a verificar que la misma era fidedigna, y tras determinar que no disponía de tiempo suficiente para la reflexión pausada, para la planificación cautelosa y mucho menos para tratar de congregar a todos los que debían participar en la emboscada; sin pérdida de tiempo, contactó a los integrantes del grupo de acción accesibles en la capital.

Todo se desarrolló vertiginosamente. De la Maza, con no disimulada precipitación logró convocar a seis compañeros –algunos personalmente y otros por teléfono–, a los cuales advirtió que la hora decisiva había llegado, y que las circunstancias exigían pasar de la teoría a la acción. Dos horas después (Robert Crasweller estima que hacia las 7 de la noche), el teniente García Guerrero se comunicó por teléfono con el ingeniero Pastoriza y le aseguró que había confirmado que el hombre saldría esa noche fuera de la ciudad capital. Pastoriza, a su vez, debió contactar a su íntimo amigo, el ingeniero Huáscar Tejeda (que previamente había sido localizado por De la Maza), y de esa manera las personas claves de la conspiración fueron recibiendo la “valiosa información”, como la calificó uno de los héroes.

Tres vehículos intervinieron en la ejecución de Trujillo. Una vez en la avenida, en las cercanías de la Feria Ganadera, hacia las 8:30 de la noche, los miembros del “grupo de acción” se repartieron las armas y de inmediato decidieron separarse para esperar por su presa, conforme a un croquis que para tales fines había elaborado el ingeniero Pastoriza.

De acuerdo con el plan original, dos de los vehículos debían esperar por una señal de luces para bloquear la autopista y así obligar al carro del dictador a detenerse, de suerte tal que el auto persecutor pudiera alcanzar el blanco entre dos fuegos.

En el primer auto, estacionado en las proximidades del Teatro Agua y Luz, en dirección oeste-este, viajaban Imbert Barrera, conductor; De la Maza, quien ocupaba el asiento derecho delantero; Estrella Sadhalá y el teniente García Guerrero, quienes iban sentados detrás. En un segundo carro, estacionado a 4 kilómetros de la Feria Ganadera, también en dirección oeste-este, se encontraban el ingeniero Huáscar Tejeda y Pedro Livio Cedeño; mientras que el tercer automóvil, que se aparcó en el kilómetro 9 de la autopista en dirección hacia San Cristóbal, lo conducía el ingeniero Roberto Pastoriza.

Trujillo viajaba en el asiento trasero de su Chevrolet azul celeste, modelo 57, contiguo a la puerta posterior derecha. En el interior del vehículo había tres ametralladoras, además de la pistola de reglamento que portaba el chofer. Trujillo también tenía un revólver calibre 38 así como el maletín que acostumbraba llevar consigo, repleto de dinero.

Tan pronto los cuatro conjurados avistaron el carro del déspota, se prepararon para perseguirlo. Con cierta premura encendieron el motor de su auto, hicieron un giro y de inmediato enfilaron en dirección este-oeste tras la codiciada presa. En el momento en que el vehículo conducido por Imbert Barrera se colocó paralelo al de Trujillo, De la Maza y García Guerrero dispararon sus armas creyendo, erradamente, que habían fallado en su primer intento; pero en realidad no fue así. El disparo de escopeta que hizo De la Maza dio en el blanco y resultó ser mortal para El Jefe.

Ante el inesperado ataque, el chofer de Trujillo frenó bruscamente provocando que el automóvil manejado por Imbert lo rebasara velozmente.

Fue entonces cuando Imbert (urgido por De la Maza) giró en “U” aceleradamente y se situó a unos 15 metros de distancia del objetivo. De inmediato los cuatro ocupantes del vehículo atacante se desmontaron, armas en mano, dando así inicio a un intenso tiroteo que, según apreciaciones de expertos militares, duró aproximadamente diez minutos. Trujillo y su chofer también salieron del vehí- culo, detenido en medio del paseo central de la avenida en posición diagonal (pues De la Cruz quiso intentar un giro a la izquierda para regresar a la capital). Una vez fuera del carro, y parapetados detrás del mismo, el capitán De la Cruz respondía con ametralladora al fuego de sus atacantes, defendiéndose, al tiempo que trataba de proteger a su jefe.

Los dos Antonio, Imbert y De la Maza, tirados sobre el pavimento, solicitaron a Estrella Sadhalá y García Guerrero que los cubrieran, ya que tratarían de acercarse al carro de Trujilllo con el propósito de terminar rápidamente el enfrentamiento, que, según consideraban, se estaba prolongando demasiado.

De la Maza logró deslizarse por el pavimento hasta posicionarse detrás del vehículo de Trujillo, mientras que Imbert lo hizo por la parte delantera. La intensidad del tiroteo aumentaba cada vez más cuando, de repente, De la Maza, después de haberle disparado otra vez al tirano, gritó: “¡Tocayo, va uno para allá!”.

El tiro de gracia al ‘jefe’
En medio de aquella lluvia de proyectiles, los atacantes del Jefe no se percataron de que el chofer de éste había cesado de disparar, replegándose hacia la maleza, mientras que Imbert sí pudo notar que una persona, evidentemente mal herida, se tambaleaba frente al vehículo en donde minutos antes se encontraba el hombre más poderoso del país. Era Trujillo, cuyo metal de voz Imbert dice haber reconocido, pues el dictador naturalmente se quejaba de las heridas recibidas o profería palabras que en ese momento resultaron ininteligibles.

Un certero disparo de Imbert, que Trujillo recibió en el pecho, detuvo su marcha, desplomándose estrepitosamente a casi tres metros de distancia de su atacante. En ese preciso instante, Antonio de la Maza, a la velocidad de un rayo, emergió de la oscuridad de la noche aproximándose al cuerpo del dictador –que yacía sobre el pavimento “boca arriba, con la cabeza en dirección a Haina”– y le descerrajó un tiro de pistola en la barbilla, al tiempo que exclamó: “¡Este guaraguao no come más pollos!”. En cuestión de minutos Trujillo estaba muerto y desde entonces es parte de la historia.
Fuente: Listín Diario

Próximo semestre podría fracasar en UASD de Neyba‏

Neyba.- El próximo semestre pautado para julio podría fracasar debido a que el Consejo Universitario no determina las nuevas carreras impartirán en el centro de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de esta provincia, donde asisten estudiantes de Independencia y Bahoruco.

En cumplimiento al requerimiento del Rector de la UASD, Mateo Aquino Febrillet, entregaron el estudio que avala la solicitud de las carreras demandas, pero este tema no formó parte de la agenda en la sección del consejo universitario el pasado miércoles. Los estudiantes que cursaron las materias básicas esperan la aprobación de nuevas carreras para comenzar el proceso de transferencia de carreras y solo los de educación se han reinscrito.

Esta situación preocupa a profesores, alumnos y los distintos sectores de la región fronteriza que temen a que sus hijos se queden fuera de las aulas porque el tiempo que queda para las inscripciones y reinscripciones es relativamente corto.

El Secretario de Finanzas del Patronato de Apoyo al subcentro de la UASD, Mario Pérez, dijo que buscará una reunión urgente para analizar la situación y definir los pasos a dar para lograr la aprobación de nuevas carreras.

Pérez, se expresó en esos términos al ser abordados por este Periodista durante una fiesta organizada por el referido centro, en las personas de su directora Alejandrina Luciano y el relacionista Buenaventura Jiménez, para sus empleadas con motivo al día de la madre.

En esta actividad, se efectuaron concursos de baile, rifa y los trabajadores varones de la institución brindaron una suculenta cena a los presentes.

28 mayo 2012

Los óvulos no rejuvenecen ¿podemos congelarlos para preservar la fertilidad?

Desde hace algún tiempo hemos dado por válido un pensamiento común: la mujer de hoy aparenta una década menos que la que figura en su carné de identidad.

 Esto, que puede ser cierto en nuestra vida social y laboral, en nuestro aspecto o en nuestras expectativas, se da de bruces con la realidad cuando hablamos de intentar una maternidad tardía. Es entonces cuando los óvulos, que no entienden de entrenadores personales, cosmética o lifting, sacan su partida de nacimiento y sobreviene la frustración.

Pero hay una posibilidad, aún no muy conocida, de burlar a la biología y ser madre más allá de los 40 o los 45 años: no podemos rejuvenecer nuestros óvulos, pero sí congelarlos y rescatarlos años después. Es lo que se conoce como «preservación social de la fertilidad».

 «El ovario no entiende de rejuvenecimientos, está pensado para tener hijos pronto, mejor a los 20 que a los 30, y por eso nuestras madres no tenían problemas para quedarse embarazadas», asegura el doctor Marcos Ferrando, director de IVI Bilbao. «El punto de inflexión son los 35-37 años: a los 35 aún se consiguen buenas tasas de embarazo, a los 37 comienzan los problemas y se agudizan a partir de los 40».

 Pero la realidad es, señala la doctora Marisa López-Teijón, jefa de Reproducción Asistida del Institut Marquès, que «la media de edad actual de una mujer que acude a un centro de referencia para intentar quedarse embarazada está en torno a los 38 años. Y, en un porcentaje elevado de ellas, su reserva ovárica –el número de óvulos de calidad con el que cuentan– ya no les permite llevar un embarazo a término; siguen ovulando y teniendo la regla, pero la mayoría de los folículos no se separan bien cromosómicamente y dan lugar a esterilidad o abortos».

No es agradable saberlo, pero a los 35 años las mujeres solo tenemos el 10% de los óvulos con los que nacimos. Y, cuantos menos van quedando, peor es la calidad. «Es como si naciéramos con una cesta de manzanas; a medida que pasan los años, te van quedando las peores», apunta la doctora López-Teijón.

 Hasta hace unos años, la única opción era la de ir a buscar otras manzanas, más frescas y sanas, a otros lugares. Es decir, recurrir a la donación de óvulos. Pero, desde 2007, hay otra posibilidad: es la vitrificación –congelación ultrarrápida– de óvulos, que permite extraerlos cuando todavía son jóvenes y mantenerlos congelados hasta el día en que la mujer decida ser madre.

Esta técnica surgió para dar una esperanza a las mujeres con cáncer a las que los tratamientos de quimio o radioterapia podrían dañar su fertilidad. Pero, al mismo tiempo, se vio que podían ser útiles para mujeres sanas que quisieran postergar su maternidad.

El procedimiento –cuyo precio oscila entre 2.500 y 3.500 euros, según las clínicas, a lo que habría que sumar un coste anual de mantenimiento– es similar a los primeros pasos de una fecundación in vitro: durante unos 10 días, la mujer se inyecta por vía subcutánea unas hormonas para estimular la producción de óvulos; cuando estos han alcanzado un tamaño óptimo, la duermen con una sedación profunda y, en una intervención que dura unos 10 minutos, se extraen.

Habitualmente, se sacan alrededor de 10 o 12 óvulos, de los que se congelan los que están maduros. A partir de ese momento, quedan a la espera de que se lleguen o no a utilizar.

De alguna manera, señala el doctor Pedro Barri, presidente de la Fundación Dexeus, «es como tener un seguro de fertilidad. La mujer puede, cuando lo desee, intentar tener hijos sin recurrir a estos óvulos, pero sabiendo que, si no lo logra, ahí tiene una opción». En este caso, se descongelarían, se fecundarían in vitro para obtener embriones y se implantarían en el útero de la madre.


La técnica está ahí, pero conseguir que las mujeres sean tan previsoras es todavía muy difícil. «Cuando se lo explicas a mujeres jóvenes, ni te escuchan», explica la doctora López-Teijón. «Y cuando se lo plantean, suele ser tarde: la mayoría de las que vienen tienen entre 40 y 42 años y te dicen que es ahora cuando están valorando la posibilidad de ser madres el día de mañana… Solo podemos vitrificar óvulos de un 5% de las mujeres que nos lo piden;

 el resto ya no vale». Por eso, señala el doctor Ferrando, «lo ideal es congelar los óvulos antes de los 35 años. Tal vez habría que hacer una labor educativa, porque muchas mujeres no saben que sus óvulos envejecen. Si supiesen cómo es su fisiología, algunas decidirían tener hijos antes y otras podrían optar por congelarlos».

Dentro de esta tarea de educación, otra cuestión importante es que «la sociedad tiene la falsa creencia de que podemos dejar pasar el tiempo, porque si hay problemas, la fecundación in vitro podrá resolverlos, y no es verdad», advierte el doctor Barri. «La FIV tiene un rendimiento muy pobre por encima de los 40 años, muy inferior al que se consigue cuando los óvulos proceden de una mujer joven, ya sean los suyos congelados o los de una donante».

Pero pongámonos en el caso opuesto: hemos sido lo suficientemente precavidas como para congelar nuestros óvulos. Están ahí, almacenados en nitrógeno líquido, a la espera de que nuestro reloj biológico haga tictac. Y la duda es: ¿hasta cuándo podemos esperar? ¿Hay límites, éticos, médicos o legales, para rescatarlos y fertilizarlos, o es posible decidir ser madre a los 60 años? En principio, problemas legales no existen, pues nuestra Ley de Reproducción Asistida no pone restricciones en cuanto a la edad de la mujer que se somete a un tratamiento de este tipo.

Eso sí, pasados los 50, ningún centro español aceptará hacer una fecundación in vitro. Y surge la duda: si nadie dice nada de que un hombre sea padre-abuelo, ¿por qué no ocurre lo mismo con las mujeres? «Sencillamente, porque quien lleva el embarazo es ella», apunta la doctora López-Teijón. «No son límites éticos, sino médicos», corrobora el doctor Pedro Barri. «Sabemos que los riesgos de llevar adelante una gestación aumentan exponencialmente a partir de los 50 años: diabetes gestacional, placenta previa, preeclampsia… por no hablar del riesgo de prematuridad o de alteraciones cromosómicas en los fetos. Por ello hay un consenso médico de no recomendar embarazos más allá de esa edad».

Una última y espinosa cuestión: recientemente, se ha anunciado que en Londres se iba a abrir un centro en el que las mujeres podrían congelar parte de su ovario. La idea sería que, el día de mañana, se les podría reimplantar y, con ello, volverían a ovular como si fueran jóvenes y, en consecuencia, quedarse embarazadas sin necesidad de un FIV. Este planteamiento, según los expertos consultados, es una aberración.

«Esta técnica, que es aún experimental, solo se usa en niñas o en mujeres con cáncer que van a iniciar su tratamiento en cuestión de días y no tienen tiempo para hacerse una estimulación ovárica», advierte el doctor Ferrando. Por su parte, la doctora López-Teijón apostilla: «Con esta técnica reduces muchísimo la reserva ovárica en una mujer que quiere mantener su fertilidad. Solo debe usarse en pacientes oncológicas; en otro caso, yo hablaría de negligencia médica».

Fuente: El país.com

24 mayo 2012

Estudio revela que consumir café podría reducir riesgo de morir de varias enfermedades

 Podría ser que la trama sobre el café guarde un cierto parecido con la del aceite de oliva. Abreviando mucho, la trayectoria iría del veto a la medicina. Esto es lo que sugiere el último capítulo de un culebrón que los cafeinómanos siguen con gran atención: un nuevo estudio muestra que tienen menos riesgos de morir de varias enfermedades crónicas que las personas que consumen poco o nada de café.

De la investigación, publicada en la versión online del The New England Journal of Medicine, se desprende que el café no es malo para la salud y podría, incluso, reducir las posibilidades de morir de varias enfermedades crónicas.

El estudio, un proyecto conjunto entre el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos y la asociación estadounidense que agrupa a los jubilados (la AARP, por sus siglas en inglés), es la mayor investigación sobre este asunto elaborada hasta la fecha. Analizó los hábitos de consumo de más de 400.000 hombres y mujeres de entre 50 y 71 años a lo largo de 13 años (desde 1995 hasta 2008). Al final de esa etapa, 52.000 personas (un 13 por ciento) habían fallecido.

En total, el riesgo de morir durante ese periodo fue un 10 por ciento más bajo para los hombres y un 15 por ciento más bajo para las mujeres que bebían de dos a seis tazas de café al día. Hay que tener en cuenta que el café que se sirve habitualmente en EEUU tiende a ser aguado y menos concentrado que en España. Otra puntualización importante es que la relación entre el consumo de café y menor riesgo de muerte se produjo igual con el descafeinado.

¿Significa esto que hay que inflarse a café cada día? Neal D. Freedman, el director del estudio, advierte de que los resultados deben interpretarse con cautela, ya que solo muestran una asociación, y no causalidad.

“Es un efecto modesto. Pero una de las principales preocupaciones, durante largo tiempo, ha sido que beber café es arriesgado. Nuestros resultados muestran que este no es el caso”, dijo Freedman al The New York Times. “La gente que toma café tiene similares riesgos de muerte que los no bebedores, y podría darse un modesto beneficio”.

Lucía Íscar, especialista en medicina familiar en Valencia y nutrióloga, también cree que, a pesar de la magnitud de este estudio, es necesaria la cautela hasta que nuevas investigaciones determinen con exactitud los posibles efectos preventivos frente a determinadas enfermedades.

“La complejidad radica en la combinación de distintos y muy variados componentes en el café y sus consiguientes efectos en la salud”, señala. De entre ellos, Íscar destaca los fitoesteroles, los mayores responsables de la actividad antioxidante del café (esto es, la capacidad para neutralizar radicales libres haciendo frente al estrés oxidativo), aunque se han descrito unos 30 compuestos que podrían poseer está actividad y relacionarse con efectos beneficiosos para la salud.

El próximo paso es, por tanto, saber más sobre estos compuestos –en buena parte antioxidantes- y su relación con la salud. “Se estima que hay 1.000 o más compuestos en el café”, señala Freedman. “Todos ellos pueden afectar la salud de formas diferentes”.

Al igual que investigaciones anteriores sobre el café, este estudio se basa en un cuestionario. Aunque el sondeo incluye un amplio número de factores (desde el índice de masa corporal al estado civil, alimentación, consumo de alcohol, tabaco o ejercicio) podría tener lagunas. Es posible, por ejemplo, que los bebedores de café sean diferentes del resto de la población en alguna medida no contemplada en ese cuestionario.

Dicho de otra forma, la explicación podría no estar específicamente en el café, sino en alguna característica del consumidor, señala Susan Fisher, profesora de medicina preventiva en la Universidad de Rochester, en Nueva York.

Por lo pronto, y hasta que no se despejen las dudas con nuevas investigaciones, el café deja de ser el malo de la película. Y, como señala Fisher, esto no es una minucia. Aunque la reducción del riesgo de mortalidad parece modesta, “podría tener implicaciones dramáticas para la salud pública” si se tiene en cuenta que se trata de una de las bebidas más consumidas en todo el mundo.

@nataliamartin es periodista. Si quieres ponerte en contacto con ella escribe a natalia@vidasencilla.es

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites